El Grito de los Derechos Humanos

El Grito de los Derechos Humanos es un periódico fundado en 1991, especializado en la defensa y promoción de las potestades y garantías individuales y sociales de los mexicanos en lo económico, político y cultural. Es expresión de un compromiso con los derechos humanos adquirido por su director fundador, el periodista Fausto Fernández Ponte. Esta edición digital es realizada por Ana Velázquez de León, Andrés Amador, Carlos Chávez, Manuel Hernández, Juan Ledesma y Adriana Barbosa.

martes, octubre 17, 2006

LOS HUMANOS Derechos

¡VIVA el Maíz

Mexicano!

Organizaciones campesinas y sociales, científicos y ambientalistas dieron el Grito de Independencia genética de México rechazando la experimentación con maíz transgénico que buscan realizar empresas transnacionales en el país.

“Esta conferencia es una respuesta pública y colectiva a la consulta que está realizando el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica, organismo de Sagarpa), sobre las solicitudes que realizaron las empresas Monsanto, Dow y Dupont-Pioneer para realizar experiencias con maíz transgénico en México. Desde diferentes perspectivas y con una diversidad de argumentos que expresan desde los que día a día trabajan la milpa con sus manos hasta quienes conocen el tema desde sus laboratorios manifestamos que estas solicitudes son una amenaza a la cultura, la economía, el ambiente y la soberanía alimentaria, y no deben ser aprobadas” dijo Verónica Villa, del Grupo ETC.

Aunque se presentan como solicitudes de experimentación, las organizaciones entienden que de ser aprobadas, se daría un paso decisivo para permitir la futura liberación a campo abierto, lo que aumentará el riesgo de contaminación de las variedades de maíz nativo.

“El maíz es la base de nuestra vida, de nuestras culturas y economías, con el nacemos, crecemos y morimos. Por ser un cultivo de polinización abierta, el maíz transgénico necesariamente amenaza nuestras variedades tradicionales. La contaminación de nuestras semillas es un ataque al corazón de los pueblos indios” dijo Pedro Turuseachi, miembro de Contec (Consultoría Técnica Comunitaria), Sierra Tarahumara, Chihuahua.

“Las campesinas y campesinos hemos creado miles de variedades de maíz distinto color, sabor, tamaño, que se adaptan a todos los campos de país, sean altos, llanos, secos, húmedos. Ha sido una creación de amor y cuidado, que alimentamos y nos alimenta, es el corazón de lo que nos han dado nuestros abuelos y la herencia principal que tenemos para nuestros hijos. Ahora todo esto está amenazado por la codicia de unas pocas empresas que se quieren apropiar de este tesoro para despojarnos de nuestras semillas”, agregó Elizabeth Paez, de las comunidades campesinas de la región Tuxtleca, Veracruz, miembro del Colectivo de Educación Integral de la Mujer (CEDIM).

En el 2001, las autoridades ambientales de México hallaron contaminación transgénica en variedades campesinas de Oaxaca y Puebla, probablemente debido a la entrada masiva de maíz transgénico en las importaciones que provienen de Estados Unidos, donde actualmente el 60% del maíz plantado es transgénico. Datos de una asociación científica de ese país demuestran que más del 90% de los acervos tradicionales de maíz tiene más del 1% de contaminación de grano transgénico.

La experiencia de los que están en el campo, muestra otra realidad. “A través de la red En Defensa del Maíz, que agrupa a campesinos y organizaciones indígenas de todo el país, realizamos nuestros propios muestreos en el 2003 y 2005 y encontramos contaminación en nueve estados, al Norte, Sur y Centro del país. Cuando comenzamos a ver que en muchas milpas campesinas se presentaban deformaciones que nunca habían visto anteriormente, realizamos un muestreo de esas plantas y encontramos que el 11 por ciento están contaminadas”, reporta Ana de Ita del Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano, que mostró fotografías de las deformaciones encontradas.
“Si además de permitir las importaciones de maíz transgénico se da luz verde a la experimentación, el resultado inevitable será aumentar la contaminación y darle impunidad a las empresas que hasta ahora no han tenido que dar cuentas del daño que han causado al maíz y a los campesinos”, agregó . (www.greenpeace.org.mx)